Glucosamina, condroitina, colágeno, cúrcuma… y, entre nombres bastante conocidos, unas siglas que pueden pasar casi desapercibidas: MSM.
Cada vez es más habitual encontrarlas en la composición de complementos orientados al bienestar articular, muchas veces combinadas con otros ingredientes. Pero ¿qué significan exactamente? ¿Qué es el metilsulfonilmetano? ¿Por qué se utiliza en estas fórmulas? Y, sobre todo, ¿qué sabemos realmente sobre la relación entre MSM, metilsulfonilmetano y articulaciones?
Aunque alrededor de este ingrediente pueden encontrarse afirmaciones bastante rotundas, la investigación disponible invita a ser más prudentes. El MSM se ha estudiado en el ámbito articular, sí, pero la evidencia clínica continúa siendo limitada y no permite atribuirle beneficios garantizados. NCCIH
Merece la pena conocerlo un poco mejor antes de dejarse convencer por las siglas.

¿Qué es el MSM o metilsulfonilmetano?
MSM son las siglas de metilsulfonilmetano, también denominado dimetilsulfona. Se trata de un compuesto que contiene azufre y que se comercializa como ingrediente de complementos alimenticios.
Está químicamente relacionado con el dimetilsulfóxido o DMSO, aunque no son lo mismo. Una diferencia especialmente sencilla de recordar es que el MSM se utiliza por vía oral como complemento, mientras que el DMSO se ha utilizado principalmente de forma tópica en este ámbito. NCCIH
También pueden encontrarse pequeñas cantidades de MSM en algunos alimentos. Sin embargo, esto no significa que consumir esos alimentos sea equivalente a tomar las cantidades concentradas utilizadas en determinados complementos o ensayos clínicos. PubMed Central (PMC)
Hasta aquí, la definición es relativamente sencilla.
Lo más interesante empieza cuando observamos por qué este compuesto ha acabado compartiendo espacio con ingredientes tan conocidos como la glucosamina o la condroitina.
MSM, metilsulfonilmetano y articulaciones: ¿de dónde viene la relación?
El MSM lleva años estudiándose en diferentes contextos y uno de los que más atención ha recibido es el relacionado con las articulaciones.
Se ha investigado, entre otras cosas, en personas con molestias de rodilla y en estudios relacionados con osteoartritis. Algunos ensayos individuales han observado diferencias en determinados parámetros de dolor, función o calidad de vida. PubMed Central (PMC)
Pero aquí aparece el matiz que no debería faltar en ningún artículo riguroso sobre MSM.
Que existan estudios con resultados positivos no significa que la eficacia del ingrediente esté demostrada de manera concluyente.
El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de Estados Unidos (NCCIH) señala actualmente que se ha investigado muy poco sobre MSM y que no existe evidencia suficiente para determinar si resulta útil para los síntomas de osteoartritis. NCCIH
Por tanto, sería poco riguroso presentarlo como una sustancia que “repara”, “regenera” o garantiza una mejora de las articulaciones.
¿Qué han encontrado los estudios sobre MSM?
Aquí merece la pena detenerse porque ayuda a entender cómo interpretar la investigación sobre complementos.
Un ensayo clínico evaluó 6 gramos diarios de MSM durante 12 semanas en personas con osteoartritis de rodilla. Se observaron diferencias favorables en algunas medidas de dolor y función, pero los propios investigadores señalaron que las diferencias entre grupos eran pequeñas y probablemente no tenían relevancia clínica. PubMed Central (PMC)
Posteriormente, un metaanálisis que estudió MSM y el compuesto relacionado DMSO analizó tres ensayos controlados de suficiente calidad metodológica. El resultado conjunto no mostró una reducción del dolor estadística ni clínicamente significativa, y los autores concluyeron que los datos disponibles no permitían establecer conclusiones definitivas. PubMed Central (PMC)
Hay también investigaciones más recientes. Un ensayo aleatorizado y doble ciego publicado en 2023 estudió durante 12 semanas a 88 participantes japoneses sanos con molestias leves de rodilla. El grupo que recibió MSM mostró diferencias frente al placebo en la medida principal utilizada por los investigadores. PubMed Central (PMC)
Es un resultado interesante, pero un estudio aislado y relativamente pequeño no resuelve todas las preguntas.
Por eso, cuando se observa el conjunto de la evidencia, la posición sigue siendo prudente: se necesitan más investigaciones de calidad antes de poder establecer conclusiones firmes. NCCIH
Entonces, ¿para qué se incluye MSM en tantos complementos?
Principalmente porque se ha convertido en un ingrediente de interés dentro del ámbito de los complementos relacionados con las articulaciones y porque existen estudios preliminares que han explorado su utilización.
También es habitual encontrarlo combinado con otros ingredientes.
El propio NCCIH señala que el MSM se comercializa solo o formando parte de productos que contienen, por ejemplo, glucosamina. NCCIH
Y aquí hay una diferencia importante entre “ingrediente estudiado” e “ingrediente con beneficios demostrados”.
No son sinónimos.
Un fabricante puede incluir MSM dentro de una fórmula porque existen hipótesis biológicas e investigación previa que justifican su interés. Eso no autoriza a transformar esas hipótesis o resultados preliminares en promesas para el consumidor.
MSM, glucosamina y condroitina: ¿por qué aparecen juntos?
Quien compare varias etiquetas probablemente encontrará esta combinación más de una vez.
Glucosamina y condroitina llevan décadas formando parte de complementos destinados al ámbito articular. El MSM se ha incorporado también a algunas de estas formulaciones y existen productos que reúnen dos o incluso los tres ingredientes.
Sin embargo, encontrar varios ingredientes conocidos dentro de la misma cápsula no significa necesariamente que la combinación vaya a funcionar mejor.
De hecho, incluso para glucosamina y condroitina —ingredientes considerablemente más investigados— los resultados de los estudios han sido contradictorios y sigue existiendo incertidumbre sobre su impacto clínicamente relevante en determinados problemas articulares. NCCIH
Por eso, sumar ingredientes no debería interpretarse automáticamente como sumar beneficios.
Una fórmula merece ser valorada por su conjunto: qué contiene, cuánto contiene, qué evidencia existe para esos ingredientes y qué afirmaciones puede respaldar realmente.
¿El azufre del MSM explica sus posibles efectos?
Aquí encontramos otro argumento frecuente en contenidos comerciales.
El MSM contiene azufre, y a partir de este dato pueden construirse explicaciones aparentemente muy convincentes sobre lo que supuestamente ocurre después de ingerirlo.
Conviene tener cuidado.
La presencia de azufre en la molécula es un hecho químico. Sin embargo, de ese hecho no se puede deducir automáticamente un beneficio clínico concreto para las articulaciones.
La investigación experimental ha explorado diferentes mecanismos potenciales del MSM, incluidos procesos relacionados con inflamación y estrés oxidativo, pero gran parte de estas investigaciones procede de modelos experimentales y no equivale a demostrar un beneficio clínico en personas. PubMed Central (PMC)
Es un buen ejemplo de una regla que viene bien recordar cuando se leen contenidos sobre ingredientes naturales:
un mecanismo plausible no es lo mismo que un resultado demostrado.
¿Es lo mismo MSM que azufre?
No exactamente.
El MSM es un compuesto orgánico que contiene azufre, pero decir simplemente que es “azufre” resulta demasiado impreciso.
Tampoco debería darse por hecho que todas las sustancias que contienen azufre se comportan de la misma manera en nuestro organismo.
A la hora de interpretar una etiqueta, lo importante es identificar el ingrediente concreto —en este caso, metilsulfonilmetano— y no atribuirle automáticamente las propiedades de cualquier otro compuesto que contenga el mismo elemento químico.
Puede parecer un detalle menor, pero ayuda a evitar muchas explicaciones simplificadas que circulan alrededor de los complementos.
¿Más ingredientes significa una fórmula más completa?
No necesariamente.
En los complementos relacionados con el bienestar articular encontramos enfoques muy diferentes: fórmulas con MSM, glucosamina y condroitina; productos con colágeno; combinaciones de extractos vegetales; vitaminas y minerales; o formulaciones que siguen vías completamente distintas.
Por eso, una etiqueta con ocho o diez ingredientes no debería parecernos automáticamente mejor que otra más sencilla.
Importa más preguntarse:
- qué cantidad aporta de cada ingrediente;
- por qué se ha incluido;
- qué respaldo tiene;
- qué controles de calidad sigue el fabricante;
- y si las afirmaciones realizadas sobre el producto son proporcionadas.
Esta forma de comparar resulta mucho más útil que contar ingredientes.
Helix Original: un enfoque diferente al MSM
Precisamente porque no existe una única manera de formular un complemento orientado al bienestar articular, resulta interesante observar las diferencias entre productos.
Helix Original, por ejemplo, no basa su fórmula en MSM, glucosamina o condroitina. Utiliza NUTRELIX® extracto de proteína de caracol junto con cúrcuma, boswellia y vitamina C.
La vitamina C cuenta con una declaración de propiedades saludables autorizada en la Unión Europea: contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos.
Esto no significa que una fórmula sea automáticamente superior a otra.
Lo que demuestra es algo más útil para el consumidor: dos complementos destinados al mismo ámbito pueden seguir planteamientos de formulación muy diferentes.
Antes de elegir únicamente porque una etiqueta incluya MSM o cualquier otro ingrediente que esté ganando popularidad merece la pena mirar el conjunto de la fórmula y comprender qué aporta realmente cada componente.
¿Qué conviene mirar si un complemento contiene MSM?

Si encontramos metilsulfonilmetano en una etiqueta, hay varias cuestiones sencillas que pueden ayudarnos a comparar.
Cantidad diaria de MSM. No basta con saber que está presente. Conviene comprobar cuánto proporciona la dosis diaria recomendada.
Número de ingredientes. Si aparece junto a glucosamina, condroitina u otros componentes, hay que valorar la formulación completa.
Transparencia del etiquetado. Las cantidades y condiciones de uso deberían poder entenderse sin hacer cálculos complicados.
Fabricante y controles de calidad. Saber quién fabrica el producto, dónde y bajo qué controles aporta información adicional sobre su calidad.
Promesas realizadas. Una etiqueta muy llamativa no sustituye a la evidencia. Conviene desconfiar especialmente de expresiones como “regenera el cartílago”, “repara las articulaciones” o de resultados garantizados.
Una fórmula seria no necesita convertir un ingrediente interesante en una solución milagrosa.
¿Es seguro tomar MSM?
Este punto también requiere prudencia.
El MSM se ha utilizado en diferentes ensayos clínicos y algunos estudios han descrito una tolerancia generalmente buena a corto plazo. Sin embargo, la información disponible sobre su seguridad sigue siendo limitada, especialmente cuando pensamos en usos prolongados o situaciones particulares. NCCIH
El NCCIH recoge entre los posibles efectos adversos molestias digestivas, erupciones cutáneas y reacciones alérgicas. NCCIH
Además, “natural” no significa automáticamente “adecuado para todo el mundo”.
Esto cobra especial importancia a partir de los 55 años, cuando es más frecuente tomar uno o varios medicamentos de manera habitual. Los complementos pueden producir efectos adversos o interactuar con medicamentos, por lo que resulta prudente comentar su uso con el médico o farmacéutico cuando exista medicación habitual o alguna circunstancia de salud relevante. NCCIH
Preguntas frecuentes sobre MSM y metilsulfonilmetano
¿Qué es MSM?
MSM son las siglas de metilsulfonilmetano, un compuesto que contiene azufre y que se utiliza como ingrediente en complementos alimenticios. Se comercializa solo o combinado con otros ingredientes, como glucosamina. NCCIH
¿Para qué sirve el MSM en las articulaciones?
El MSM se ha estudiado en relación con molestias y función articular, pero actualmente la investigación disponible es limitada. El NCCIH considera que no existen datos suficientes para determinar con seguridad si resulta útil para los síntomas de osteoartritis. NCCIH
¿MSM y metilsulfonilmetano son lo mismo?
Sí. MSM es simplemente la abreviatura habitual de metilsulfonilmetano.
¿Es mejor MSM con glucosamina y condroitina?
No puede afirmarse de manera general. Existen complementos que combinan estos ingredientes, pero una fórmula con más componentes no es necesariamente más eficaz. Hay que valorar las cantidades, la formulación y la evidencia disponible para cada producto.
¿El MSM regenera el cartílago?
No hay evidencia clínica suficiente para afirmar que tomar MSM regenere el cartílago humano. Este tipo de afirmaciones va más allá de lo que actualmente permiten concluir los estudios disponibles. NCCIH
Un ingrediente interesante no necesita grandes promesas
El MSM ha pasado de ser unas siglas poco conocidas a aparecer con bastante frecuencia junto a ingredientes clásicos de las fórmulas articulares.
Hay razones para que despierte interés científico. Se ha investigado, existen algunos ensayos con resultados que justifican seguir estudiándolo y conocemos diferentes mecanismos potenciales. Pero todavía existe una distancia considerable entre todo eso y poder afirmar que el metilsulfonilmetano produce beneficios articulares garantizados. NCCIH
Para el consumidor, esa diferencia es importante.
No hace falta descartar un producto simplemente porque contenga MSM, ni elegirlo precisamente porque lo lleve. Merece más la pena mirar la fórmula completa, las cantidades, la calidad de fabricación y la prudencia con la que la marca explica lo que puede —y lo que todavía no puede— decirse sobre sus ingredientes.
Porque cuando hablamos de bienestar y movilidad, una buena información también forma parte de una buena elección.
Francisco Hernández Mir.